1/29/2009

Yo me autoedito. ¿Por qué tu no?



Recibo muchos emails de poetas que me dicen algo parecido a esto;


"Hola, soy un poeta de (un sitio cualquiera) y trabajo para una editorial X. Me gustaría saber si puedo publicar mi poemario en vuestra editorial, ya que la ética de la nuestra nos lo impide."


Yo siempre contesto lo mismo.


Yo me autoedito.


Y no lo digo con orgullo, ni tampoco con reparo. El caso es que yo me autoedito. Me gusta cuidar las ediciones de mis libros. ¿Quién mejor que yo para encontrar la tipografía exacta, la composición de páginas correcta para mis poemas?


No entiendo que hay de amoral en la autoedición. Si no recuerdo mal, Mario Benedetti se editó sus 7 primeros libros, Neruda no paraba de autoeditarse y Ramón Gómez de la Serna cuidaba y pagaba las ediciones de sus libros que hoy se rifan los coleccionistas. El caso de Ramón le resultará familiar a más de uno. Cuando tenía algo de dinero se metía en la imprenta y editaba un poemario. Como no se vendía, la mayoría de las veces tenía que regalarlo. Se dice incluso que lo repartía por la calle y que más de una vez encontró la cabeza de un mendigo con uno de sus libros como almohada. Esto puede parecer muy romántico, aunque no deja de ser una pena.


Volviendo al tema de la autoedición, ¡Cuántas veces he visto poemarios maravillosos editados en cutres papeles blancos de bajo gramaje! ¡Cuánto desprecio o dejadez por la obra! ¿Acaso lo primero que entra por el ojo de cualquiera no es la imagen? ¿Y que me dices del gusto de abrir un libro editado con gusto?


Que nadie me venga ahora entonando la vieja cancioncilla del dinero. Que si no tengo pasta para sacarlo mejor, que si no me dan subvenciones…

Que no.

Yo colecciono ediciones estupendas hechas con papeles económicos, encuadernadas con cartones muy bonitos, ediciones que tipográficamente son muy bellas, ediciones que podrían competir en un concurso de obras de arte de diseño.

Todo está en la imaginación del que edita y en la búsqueda de papeles. También en el conocimiento que se tiene sobre los valores de la tipografía y del mundo del libro en sí, que es apasionante. Y si no se tienen los concimientos, también pueden adquirirse. Hay muchos libros que hablan precisamente de esto. La editorial Campgrafic se dedica a ediar ejemplares de libros de tipografía de todo tipo.


Lo digo y lo repetiré siempre. Autoeditarse es como darse gusto a uno mismo, como una buena masturbación, como una Tesis Doctoral, como una alegre borrachera;

como te lo haces tu, no te la hace nadie.

3 comentarios:

Jose Ignacio Prieto dijo...

No escribo, pero nunca pense en la autoedicion. Siempre pense que sería algo muy caro. Pero tienes razon. Si te autoeditas lo haces como quieres. Eliges diseño y tipografia. Es parte de la obra en si.Deja de ser un libro con varios poemas para ser verdaderamente un libro de poemas.

Marta Dana dijo...

Di que sí. Yo de momento, como de imprenta no manejo, estoy en bubok, pero son muy jóvenes y aún algo impresentables. Pero lo de maquetarse uno mismo es esencial.

Hugo dijo...

Suscribo hasta la última coma de lo que dices. El dinero no es excusa ni razón; sólo cuando se tiene prisa por publicar, pero si canjeas esa prisa, por traer a este mundo una criatura casi perfecta...¿qué?

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